Ansiedad vs. Ataques de pánico

Redacción Mi salud es hoy (I)

Una de las series más famosas de la historia, Los Soprano, contaba la vida de un capo de la mafia en Nueva Jersey. Tony Soprano era un líder despiadado, pero escondía un secreto: padecía de ansiedad y esta condición en ocasiones llegaba a tal extremo, que le provocaba ataques de pánico. Pero, ¿qué son estos cuadros y en qué se diferencian uno del otro?

Jessica Loor, psicóloga clínica guayaquileña, explica las características que comparten, y también en las que difieren estas condiciones:

Ansiedad: En cierta forma es normal sentir ansiedad ante una situación nueva, que nos represente dificultad, o nos cause miedo o nerviosismo. Algunos de los principales síntomas que provoca, de manera moderada, son:

  • Mareos
  • Latidos cardíacos acelerados
  • Dolor en el pecho
  • Dificultad para respirar
  • Sudoración en las manos

Ataques de pánico: Estos cuadros causan todos los síntomas descritos anteriormente, pero con mucha más intensidad, y producen además:

  • Ganas de vomitar
  • Impedimento para hablar debido al dolor extremo en el pecho
  • Una paralización física que no permite seguir haciendo las actividades cotidianas

“La sintomatología de la ansiedad es mucho más leve y manejable. Podemos tener sudoración en las manos, por ejemplo, pero igual seguir haciendo nuestras actividades. Ya cuando tenemos un ataque de pánico, en cambio, es algo bastante paralizante”, asegura la experta.

¿Quiénes son más propensos a padecerlos?

Jessica Loor refiere que tradicionalmente se pensaba que el grupo más afectado por la ansiedad y los ataques de pánico eran las mujeres adultas. Sin embargo, en la actualidad el abanico se ha abierto y aglutina a todos los géneros y edades.

“En países donde hace mucho frío generalmente hay mujeres y adultos mayores que pueden llegar a tener estos cuadros. Pero hoy se está viendo que hasta niños de temprana edad sufren de ansiedad debido a la aceleración de la vida, a las múltiples preocupaciones, a las noticias de los medios de comunicación, etc. Así que abarca a niños, adolescentes, adultos mayores, hombres y mujeres. El estilo de vida acelerado que llevamos está haciendo que haya mucha más predisposición en distintos grupos”, expresa.

Tratarlos a tiempo

Una ansiedad no tratada, o mal manejada, podría llegar a causar ataques de pánico, por lo que el consejo de la experta es abordar el problema desde el primer momento para impedir que progrese.

“Sentir ansiedad en cierta forma es normal y comprensible, podemos tenerla de manera automática ya que es una respuesta ante una situación que es nueva y que requiere un poquito más de esfuerzo de nuestra parte. Pero si no la manejamos, podríamos llegar a tener ataques de pánico seguidos, involuntarios, y ante una situación parecida e incluso ante una situación no parecida”, afirma.

Se debe recurrir a la ayuda profesional y también es vital echar mano a la voluntad propia para vencer los temores, dice Jessica Loor. Es lo que ocurre, por ejemplo, con muchas personas que sienten ansiedad porque se han eliminado los confinamientos y el distanciamiento social por la COVID-19.

“Si ahora que ya se puede salir se tiene miedo al contacto físico, hay que mentalizarse a trabajarlo pensando en que salir es algo bueno y necesario. Si bien es importante asistir recurrentemente al psicólogo, también hay que atender a tiempo las cosas porque la salud mental es también eso: prevenir, conocerme y saber cuáles son mis puntos débiles para poder enfrentar la vida”, señala la especialista.

El efecto de la pandemia

En marzo de 2022, la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó un reporte sobre los estragos que la pandemia por COVID-19 generó en la salud mental. El organismo determinó que, durante el 2020, esta crisis sanitaria provocó un aumento del 25 % en la prevalencia de la ansiedad y la depresión a nivel global.

“La información que tenemos ahora sobre el impacto de la COVID-19 en la salud mental del mundo es solo la punta del iceberg”, expresa Tedros Adhanom Ghebreyesus, director General de la OMS. “Esta es una llamada de alerta a todos los países para que presten más atención a este tema y hagan un mejor trabajo de apoyo a la salud mental de sus poblaciones”.

Fuentes:

https://www.paho.org/es/noticias/2-3-2022-pandemia-por-covid-19-provoca-aumento-25-prevalencia-ansiedad-depresion-todo

 

Perspectivas:

  • La ansiedad es el miedo o nervios que nos genera una situación nueva o que nos represente alguna dificultad. Sus síntomas son moderados e incluyen: mareos, latidos cardíacos acelerados, dolor en el pecho, dificultad para respirar, sudoración en las manos, etc.
  • Los ataques de pánico causan todos los síntomas anteriores, pero con mucha más intensidad, además de ganas de vomitar, impedimento para hablar debido al dolor extremo en el pecho y una paralización física que no permite hacer las actividades cotidianas.
  • Antes, las mujeres adultas eran más propensas a experimentar ansiedad y ataques de pánico. Hoy los padecen todos los grupos etarios y de género debido al estilo de vida acelerado.
  • Una ansiedad no tratada, o mal manejada, podría llegar a causar ataques de pánico. Por eso debe abordarse el problema desde el primer momento.
  • El tratamiento para estos cuadros incluye el apoyo de psicólogos y también la determinación de la persona para vencer los temores.
  • La Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que, durante el 2020, la pandemia por COVID-19 provocó un aumento del 25 % en la prevalencia de la ansiedad y la depresión a nivel global.