El dolor no debe ser parte del envejecimiento

Redacción Mi salud es hoy 

A medida que las personas envejecen, aumenta el dolor causado por diferentes enfermedades y procesos degenerativos. Sin embargo, el dolor no debe ser parte del envejecimiento. Hay que encontrar su origen y tratarlo de forma oportuna, con el fin de que no se convierta en un dolor crónico que afecta la calidad de vida del adulto mayor.

La artrosis, la artritis, la diabetes, las fracturas y el estreñimiento son algunas de las dolencias que están más ligadas al dolor en los ancianos.

El dolor tiene un componente social y estructural. Además del dolor físico, está el dolor total. Este es el sufrimiento acumulado por la pérdida de salud, de estatus social, de estilo de vida, de funcionalidad o de independencia. Mientras no se corrijan todos los factores, el dolor puede persistir y volverse crónico y, por lo tanto, más difícil de controlar. 

¿Cómo controlar el dolor en adultos mayores?

Existen muchos tipos de dolor. Entre ellos, somático, visceral, neuropático o cólico. Según el tiempo puede ser agudo o crónico. El médico tiene que reconocer el tipo de dolor para determinar el tratamiento.

Por ejemplo, para controlar la artrosis se puede requerir de varios tratamientos, como fisioterapia, magnetoterapia, terapia de calor o frío, masajes y rehabilitación. Este conjunto de alternativas puede ayudar a disminuir la cantidad de analgésicos que recibe el paciente, dice la especialista.

Otro ejemplo es el de la neuropatía diabética. En este caso primero hay que controlar la diabetes, para después tratar el dolor. Además, el médico debe investigar si el paciente siente ansiedad, depresión o insomnio debido al dolor. Esto permitirá abordar el problema desde lo físico, pero también desde lo psicológico.

¿Qué hacer si permanece el dolor?

La persistencia de dolor significa que el paciente no se está ajustando bien al tratamiento farmacológico y no farmacológico, asevera la especialista en geriatría. Es decir, los cuidadores del adulto mayor deben buscar a los especialistas más adecuados para tratar los diferentes aspectos del dolor.

Además, actualmente hay terapias alternativas que pueden contribuir a que los pacientes aprendan a manejar de mejor manera el dolor. El tai-chi, la meditación, la respiración profunda, el yoga y el ejercicio pueden ayudar a que el paciente secreta sustancias endógenas, que disminuyen el dolor. Con menos dolor, también hay menor necesidad de fármacos. 

En definitiva, aunque el dolor es más frecuente en los adultos mayores por los procesos normales de la edad, no debe ser normalizado; debe ser tratado hasta controlarlo. Uno de los componentes más fuertes de la calidad de vida es que no haya dolor físico, emocional o espiritual, por lo tanto, si no se controla el dolor, el paciente va a estar inconforme y no va a poder hacer su vida adecuadamente.

Referencias

Andrés, J. d., Acuña, J. P., & Olivares, A. (2014). Dolor en el paciente de la tercera edad. Revista Médica Clínica Las Condes, 25(4), 674-686. https://doi.org/10.1016/S0716-8640(14)70089-6

Drugs.com. (5 de Noviembre de 2023). Manejo Del Dolor En Adultos Mayores. Drugs.com: https://www.drugs.com/cg_esp/manejo-del-dolor-en-adultos-mayores.html