El malestar estomacal y el dolor pueden ser síntomas de ansiedad

Redacción Mi salud es hoy (I)

La sensación de falta de aire, la taquicardia y la opresión en el pecho son los síntomas más comunes de la ansiedad. Sin embargo, este trastorno se expresa también con otras señales que pueden pasar desapercibidos o que pueden confundirse con otras enfermedades.

De acuerdo con la siquiatra Diana Quijije, la ansiedad se presenta en tres ámbitos: el pensamiento, la ansiedad y la parte física. Es por ello que hay que estar atentos a malestares físicos que aparezcan de manera constante tras momentos de preocupación o estrés. Estos son algunos síntomas poco conocidos de la ansiedad:

Malestar gastrointestinal. “El tubo digestivo es nuestro segundo cerebro, esto es porque es rico en terminales nerviosas, de hecho, la serotonina, un neurotransmisor que modula muchas funciones en el cuerpo, se produce a nivel intestinal”, explica la especialista.

El reflujo, la indigestión y el ardor o dolor pueden estar asociados a la ansiedad. Los pacientes con ansiedad también pueden desarrollar trastornos como el síndrome del colon irritable o la colitis crónica. “Hay que hacer una buena historia clínica para saber cuándo se originaron los síntomas y si mantienen relación con la parte afectiva”, dice Quijije.

Molestias en los oídos. También hay muchos pacientes que, cuando sufren un pico de ansiedad, presentan síntomas en el oído, según la siquiatra. Entre ellos están la hipoacusia (incapacidad de escuchar), tinnitus (ruidos en los oídos) o vértigo.

Esto se debe a cambios microvasculares que suceden durante el ataque de ansiedad. El cerebro envía el flujo sanguíneo a los músculos para prepararlos para una huida o ataque ante la sensación de peligro. Entonces, el oído recibe menos sangre, lo que genera aturdimiento.

Dolor o amortiguamiento. Las molestias musculares constantes, como el dolor y la sensación de amortiguamiento u hormigueo, pueden ser síntomas de la ansiedad si es que están ligados a eventos emocionales. Uno de los más comunes es el dolor de cabeza tensional.

“Si nos mantenemos en un estado de estrés, se dan cambios inmunológicos y patológicos”, dice Quijije. Estos cambios pueden provocar estados de inflamación permanentes, debido a la emisión constante de hormonas como el cortisol, conocida como la hormona del estrés. Al mismo tiempo, neurotransmisores que modulan el dolor, pueden verse disminuidos.

Toma en cuenta

Si bien es normal sentir ansiedad y sufrir algunos de sus síntomas ante algo muy estresante, como defender una tesis, no hay que dejar pasar las señales si es que se convierten en cotidianas. Si el paciente siente síntomas físicos, relacionados a las emociones, que afectan su diario vivir, debe buscar la ayuda de profesionales en salud mental.

Fuente

Siquiatra Diana Quijije / 098 662 6797

Perspectivas

  • La ansiedad se expresa con señales que pueden pasar desapercibidas o que pueden confundirse con otras enfermedades.
  • Los malestares gastrointestinales, las molestias en los oídos y los dolores o amortiguamientos son síntomas poco conocidos.
  • El tubo digestivo se relaciona con la salud mental pues es considerado el segundo cerebro. Aquí también se produce serotonina, un neurotransmisor relacionado con el control de las emociones y el estado de ánimo.
  • La incapacidad de escuchar, el ruido o zumbido en los oídos y el vértigo pueden causarse por cambios en el flujo sanguíneo durante la ansiedad.
  • El estado de estrés constante puede ocasionar que aparezcan dolores, principalmente en la cabeza, y amortiguamiento en las extremidades.
  • Si el paciente siente síntomas físicos, relacionados a las emociones, y estos afectan su diario vivir, debe buscar la ayuda de profesionales en salud mental.