La dieta ecuatoriana, un problema para el corazón

Redacción Mi salud es hoy (I)

La reconocida Clínica Mayo hace ocho recomendaciones para llevar una dieta saludable para el corazón: controlar el tamaño de las porciones, comer más frutas y vegetales, elegir cereales integrales, limitar la ingesta de grasas no saludables, preferir fuentes de proteína con bajo contenido graso y reducir la sal en la comida. Y, adicionalmente, sugiere planificar los menús diarios con anticipación y darse un gusto de vez en cuando.

Por su parte, la Sociedad Española de Arteriosclerosis (SEA) recomienda reducir el consumo de carnes rojas, evitar las procesadas y preferir las magras o blancas. También advierte que el consumo de bebidas azucaradas “se relaciona directamente con un aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares, obesidad, síndrome metabólico y diabetes del tipo 2”. Y “desaconseja el consumo habitual de lácteos con azúcares añadidos…”.

Tomando en cuenta todo esto, ¿son nuestras costumbres alimenticias y platos tradicionales buenos para nuestra salud cardiovascular?

La dieta de los ecuatorianos

Si nos detenemos a pensar en los hábitos alimenticios de los ecuatorianos y en cómo es su comida típica, fácilmente nos daremos cuenta de que nos alejamos de las recomendaciones nutricionales saludables. “No creo que haya platos perjudiciales. Hay platos con más grasa y otros con más carbohidratos. Lo importante son las cantidades de lo que nos sirvamos y, sobre todo, saber con qué lo comemos”, dice la nutricionista Gabriela Jordán sobre la comida típica. “No se acostumbra a comer ensaladas variadas. Es muy limitada la variedad y es por eso que, en la mayor parte de los lugares, lo clásico es la lechuga con tomate y cebolla encurtida, que muchas veces es muy aburrida como ensalada”.

La dieta de los ecuatorianos consiste principalmente en carbohidratos (arroz, fideo y pan, sobre todo), siendo muy pobres nutricionalmente.  Y, además, suele acompañarla de bebidas gaseosas, llenas de azúcar, y las cada vez más populares bebidas energizantes y jugos endulzados.

Nuestros platos típicos

Más allá de la creciente costumbre de consumir alimentos procesados (papas fritas, embutidos, pastelería, etc.), en los que sobresale el uso de grasas trans y saturadas, podemos ver que los platos de la cocina tradicional contienen malas combinaciones de alimentos, con exceso de sal y condimentos, en porciones exageradamente grandes y, en su mayoría, fritos o con altas cantidades de grasa.

“Si no se controla bien es fácil comer más carbohidratos de lo normal. Nuestra gastronomía tiene muchos platos típicos a base de los carbohidratos. Y como no son acompañados por los vegetales terminamos llenándonos con el exceso”.

Basta revisar la composición y preparación de nuestros platos, como el arroz con menestra, carne y patacones; el bolón de verde y chicharrón, la cazuela de mariscos acompañada de arroz o carne apanada con arroz y puré.  También, tenemos costumbres poco saludables, como comer fideos con arroz, optar por las empanadas fritas a las hechas al horno, consumir el pollo con piel, preferir productos procesados como postre y no una fruta, o no incluir vegetales como protagonistas de nuestros platos.

Más natural y menos industrial

La Fundación del Corazón aconseja seguir una dieta cardiosaludable, variada y equilibrada, evitando alimentos con abundantes grasas saturadas, trans y colesterol (lácteos enteros, mantequilla y manteca, carnes grasas, yema de huevo, frituras comerciales y bollería industrial). También sugiere consumir productos frescos e incluir alimentos ricos en magnesio (frutos secos, cereales y legumbres), reducir la sal y no añadirla en la mesa, utilizar hierbas, especias y limón para condimentar.

Algo importante: no comer sopas de sobre ni aderezos y salsas de sobre porque están llenos de sal y preservantes.

 

Fuentes:

Dra. Gabriela Jordán Herrería. Nutricionista clínica. Teléfono: 04-2832784 – 0994071405. Cdla. Entreríos. Samborondón

 

Perspectivas

  • “Lo importante son las cantidades de lo que nos sirvamos y, sobre todo, saber con qué lo comemos, dice la nutricionista Gabriela Jordán sobre la comida ecuatoriana. “No se acostumbra a comer ensaladas variadas”.
  • La dieta de los ecuatorianos consiste principalmente en carbohidratos (arroz, fideo y pan, sobre todo), siendo muy pobres nutricionalmente. Y, además, suele acompañarla de bebidas gaseosas, llenas de azúcar, y las cada vez más populares bebidas energizantes y jugos endulzados.
  • La Fundación del Corazón aconseja seguir una dieta cardiosaludable, variada y equilibrada, evitando alimentos con abundantes grasas saturadas, trans y colesterol (lácteos enteros, mantequilla y manteca, carnes grasas, yema de huevo, frituras comerciales y bollería industrial).