La sal: ese enemigo cardiovascular

Redacción Mi salud es hoy (I)

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que reducir la cantidad de sal de las comidas es una de las mejores estrategias para mejorar la salud de la población. El organismo señala que el abuso de este condimento en la dieta diaria es responsable del 30% de los casos de hipertensión en el planeta, cifra clave considerando que la presión arterial alta causa al menos el 40% de todas las enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Además, la ingesta excesiva de sal se vincula con la osteoporosis y la insuficiencia renal, y se cree que incluso puede causar cáncer de estómago.

Según cifras de la OMS, la hipertensión causa 9,4 millones de muertes al año en el mundo. De ahí que el organismo recomienda una ingesta no mayor de 5 gramos de sal o 2000 miligramos de sodio al día para mantener un control adecuado de la presión arterial. Y añade que llevar una dieta baja en sal evitaría hasta uno de cada cuatro ataques al corazón o accidentes cerebrovasculares.

Ante estos argumentos contundentes, la pregunta que surge es: ¿por qué consumir sal si resulta tan perjudicial para la salud? De acuerdo con Valentina Frías Llerena, nutricionista guayaquileña, este condimento debe ingerirse de acuerdo con los parámetros y porciones sugeridos por la OMS “ya que es necesario para el correcto funcionamiento de nuestro organismo”.

Agrega que “no se debe eliminar la sal completamente de las comidas ya que el sodio ayuda a la hidratación, participa en multitud de intercambios celulares y contribuye al equilibrio de la composición de la sangre”.

Edad: un factor a considerar

El consumo diario de sal varía en las distintas etapas de la vida, destaca Valentina Frías.

“En el caso de niños menores de 2 años se aconseja la alimentación complementaria sin sal. Sin embargo, la recomendación para la población general mayor de 2 años es de menos de 5 gramos de sal al día”, expresa.

Ojo con los alimentos procesados

Muchas comidas y productos empaquetados de venta en el mercado tienen porcentajes muy altos de sal y de sodio. Hay que prestar especial atención a estas cifras antes de hacer la compra.

Lo mismo ocurre con los restaurantes: es mejor asegurarse de solicitar que preparen los alimentos con menos cantidad de sal de la que habitualmente utilizan y favorecer los platos hervidos o asados por sobre los fritos.

La sal “invisible”

Otro importante factor a tener en cuenta es la sal que tienen de manera intrínseca los alimentos y la que se les agrega durante su procesamiento, de acuerdo con la doctora Susana del Prado Díaz, del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario La Paz de Madrid (España). Es lo que se conoce como sal “invisible”.

Así, esos 5 gramos equivalentes a una cucharadita de sal al día que permite la OMS se incrementan gracias a esta sal “invisible”, con los consecuentes perjuicios para la salud.

Alternativas para sazonar

Si bien no es conveniente eliminar por completo el uso de sal en la alimentación, existen algunas alternativas que pueden suplantar a este condimento al igual que ocurre con los sustitutos del azúcar.

“Para condimentar los alimentos se puede utilizar sal rosada o sal baja en sodio. También especias como la canela, clavo de olor, ajo, vinagre, pimienta o cúrcuma”, dice Valentina Frías. Asimismo, el jugo de limón, la cebolla, entre otros, ayudan a este fin.

Cifras de impacto

  • Si se observaran los parámetros de 5 gramos de sal al día, la OMS calcula que alrededor del 30 % de las personas hipertensas podrían mantener sus cifras en niveles normales.
  • Está comprobado que regirse por esa porción diaria de sal contribuye a evitar la aparición de la hipertensión con el paso de los años.
  • Excederse con este condimento en el menú diario causa aproximadamente el 10 % de las enfermedades cardiovasculares y se lo asocia además con el cáncer de estómago, agravamiento del asma, osteoporosis, cálculos renales y obesidad.

Fuentes:

Valentina Frías Llerena, nutricionista, Guayaquil. Telf.: 0991642481.

https://fundaciondelcorazon.com/blog-impulso-vital/2698-el-a-b-c-de-la-sal-cuanta-como-cuando.html

https://www.paho.org/es/temas/reduccion-sal

Perspectivas:

  • Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), consumir sal en exceso causa el 30 % de los casos de hipertensión en el planeta que, a su vez, causan al menos el 40 % de todas las enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
  • Este organismo recomienda una ingesta no mayor de 5 gramos de sal o 2000 miligramos de sodio al día.
  • Una dieta que respete esta porción evitaría hasta uno de cada cuatro ataques al corazón o accidentes cerebrovasculares.
  • Además de los problemas cardiovasculares, la ingesta excesiva de sal se vincula con la osteoporosis, la insuficiencia renal y otros males, y se cree que incluso puede causar cáncer de estómago.
  • Pese a las cifras negativas, tampoco debe eliminarse por completo de la dieta pues el sodio ayuda a la hidratación, participa en múltiples intercambios celulares y contribuye al equilibrio de la composición de la sangre.