Nefropatía por analgésicos, un problema de la automedicación

Redacción Mi salud es hoy (I)

Escuchamos sobre los peligros de la automedicación, pero ignoramos las alertas. Quizás porque no sabemos las consecuencias de este mal hábito o porque creemos que son exageraciones o porque pensamos que no es necesario ir al médico por un “simple dolor”.

Es así que tomamos aspirinas, analgésicos, ibuprofeno, acetaminofén o antibióticos que antes nos han sido útiles o nos los han recomendado familiares o amigos, sin saber que cuando se toman estos medicamentos (solos o combinados para calmar un dolor o afección) todos los días y por mucho tiempo es posible que los riñones se vean afectados de manera crónica y sin que nos enteremos. Si tomamos aspirina y acetaminofén con cafeína o codeína es más que seguro que se produzca una nefropatía por analgésicos.

¿Por qué ocurre?

Cuando se toman ciertas medicinas por largo tiempo se pueden dañar los vasos sanguíneos pequeños que hacen de filtro en los riñones, provocando la nefropatía que es un problema crónico.

“La nefropatía secundaria a consumo de analgésicos, en especial los de tipo AINE, aparece en los pacientes que consumen estos fármacos, llamado también nefrotoxicidad por AINES (ketorolaco, ibuprofeno, naproxeno sodico, diclofenaco); es decir que se trata de una reacción inmunoalérgica a estos fármacos. Hay que estar alerta si llega a presentar signos o síntomas como, sangre en la orina, orina espumosa, dolor abdominal, disminución del gasto urinario, fiebre, rash cutáneo, dolor lumbar o edema que es la hinchazón de piernas. Este tipo de patología se puede presentar, incluso, entre el tercer y séptimo día después de consumir estos medicamentos, pero suele ser reversible si se actúa de manera oportuna iniciando la recuperación a las 24-48 horas de suspensión de los fármacos. Y existe además el daño renal lento y progresivo por consumo prolongado de estos fármacos que podría incrementar su prevalencia de hasta el 30 % más si ya cuenta con una patología de base”, explica el urólogo, Francisco Pérez, sobre qué tan frecuentes son los casos de nefropatía por analgésicos.

Nefropatía por analgésicos = peligro

Este mal aumenta el riesgo de padecer cáncer en las vías urinarias y enfermedades cardíacas, por eso no hay que abusar de los medicamentos de venta libre o con receta. “Recomiendo seguir las instrucciones del médico a la hora de consumir los medicamentos, incluso los de venta libre. No tome más de la dosis recomendada”, indica el doctor Pérez.

¿Cuáles son los síntomas?

A veces padecemos de esto sin saberlo y solo lo descubrimos al realizar un examen de sangre de rutina. Además, los síntomas de la nefropatía analgésica se pueden parecer a los de otros males. Estos son:

  • Agotamiento físico, debilidad o malestar
  • Sangre en la orina
  • Orinar con frecuencia
  • Dolor en la parte baja de la espalda o al costado
  • Menor cantidad de orina
  • Somnolencia, confusión, letargo
  • Entumecimiento en brazos y piernas
  • Náuseas y vómitos
  • Hinchazón
  • Propensión al sangrado y a la formación de moretones

Para diagnosticar…

El médico hace su evaluación y realizará otras pruebas: control de presión arterial, detección toxicológica en la orina, análisis de orina, hemograma completo, examen de cualquier tejido que se encuentre en la orina y pielografía intravenosa (radiografías de los riñones, uréteres y vejiga para detectar tumores, anomalías, cálculos u otras obstrucciones).

El tratamiento

Depende de los síntomas, la gravedad, el estado de salud y la edad, pero lo más probable es que el médico suspenda todos los analgésicos que el paciente esté tomando, sugiera cambios en la alimentación, recete medicamentos controlados y vigilados estrictamente, terapia para ayudar al dolor crónico para el que se tomaban los medicamentos. La idea es prevenir mayores daños en los riñones y tratar la insuficiencia renal.

 

Fuentes:

Dr, Francisco Pérez García. Urólogo. Teléfono: 0993614820. Guayaquil.

https://myhealth.ucsd.edu/Spanish/RelatedItems/85,P04567

 

Perspectivas

  • El uso prolongado e indiscriminado de analgésicos puede dañar los riñones, ya sea con medicamentos recetados o los de venta libre.
  • La nefropatía por analgésicos es más común en hombres mayores de 45 años y en mujeres mayores de 30.
  • Este mal se produce por la acumulación de toxinas en los riñones que puede llegar a provocar desde insuficiencia renal hasta cáncer o arteriosclerosis.
  • Difícilmente hay síntomas o muchos de ellos se confunden con otros trastornos. La nefropatía por analgésicos suele detectarse tras un examen de orina o de sangre de rutina.
  • No consultar al médico y automedicarse con frecuencia, además de tomar medicamentos por largo tiempo sin supervisión es la razón para que se origine la nefropatía por analgésicos.